Ayer el Municipio de Mérida publicó un desplegado buscando trasparentar la adquisición de las lámparas para el alumbrado público utilizando la imagen de un CONSEJO CIUDADANO. Cuando iniciamos el proyecto de VECINOS EN CADENA dedicamos mucho tiempo a el tema del EMPODERAMIENTO CIUDADANO. En éste marco les invito a adentrarnos en el tema.
El Empoderamiento Ciudadano, permite reconocer y asumir a los ciudadanos la capacidad para hacerse cargo no sólo de sí mismos y sus proyectos sino de su papel dentro del ámbito político; esto es, de ocupar el poder.
Es asumir también que han dejado de ver a la política “desde fuera” como un espacio que no les es propio y en casos extremos, como una actividad que no produce consecuencias palpables en su vida cotidiana. Teóricamente hablando, es sostener que en formas de gobierno democráticas, los ciudadanos tienen el poder para cambiar las leyes y las estructuras gubernamentales, así como para tomar decisiones de gobierno.
En un sistema de este tipo, las decisiones tanto legislativas como ejecutivas son tomadas por los mismos ciudadanos y ciudadanas, a partir de mecanismos propios de la democracia directa como: plebiscito, referéndum, revocación de mandato Consejo Ciudadano, presupuestos participativos; o por representantes escogidos mediante elecciones libres, que actúan representando los intereses de los ciudadanos y ciudadanas.
Así planteado, el fenómeno del empoderamiento abre otras posibilidades de acción, las cuales sobrepasan el ámbito meramente gubernamental y trasladan el punto de presión y de cambio a los diversos grupos de la sociedad civil.
Al respecto se puede consultar también a Bridge, Oxaal, Z. y S. Baden, Gender and Empowerment:Definitions, Approaches and Implicationsfor Policy:Institute for Development Studies, 1997.
Cuando alguien comenta que no hay nada que se pueda hacer por reducir la corrupción me hacen ver que aún falta mucho por hacer, pasar de la crítica social necesaria para el análisis de información así como para la concientización ciudadana a la acción de corresponsabilidad ciudadana depende única y exclusivamente de NOSOTROS CIUDADANOS DE A PIE, de creernos que somos capaces de hacernos oir, de que somos expertos en lo que hacemos y como lo hacemos porque lo hacemos diario, nuestra opinión es IMPORTANTE y nuestras NECESIDADES más.
Organizarnos para poder hacer respetar y responder a nuestras opiniones y necesidades es fundamental.
¿Cómo organizarnos? De la manera más natural, como vecinos, pero NO MEDIANTE PARTIDOS POLÍTICOS, no mientras éstos no respondan al interés ciudadano. organizarnos como padres de familia de una escuela, organizarnos como usuarios de servicios públicos, organizarnos como consumidores de gasolina, de energía eléctrica, de usuarios de una unidad deportiva, habrá que aprender a solucionar diferencias, a conocernos, a dialogar pero es así y sólo así que podremos dar el siguiente paso plebiscito, referéndum, revocación de mandato, Consejo Ciudadano; o por representantes escogidos mediante elecciones libres, que actúan representando los intereses de los ciudadanos y ciudadanas.
Por eso cuando el Municipio habla de un CONSEJO CIUDADANO es necesario hacer la precisión, un Consejo Ciudadano requiere de variados sectores de la ciudadanía, integrados libremente buscando la mayor representatividad y es entonces cuando realmente puede avalar, dar transparencia y tener credibilidad.