EL PAPEL SOCIOPOLÍTICO DE LA MUJER.
En México la influencia de la mujer en la toma de decisiones
sobre temáticas públicas es muy, muy escaso.
La mujer no tiene representación pública, no tienen representación
política, por tanto, las políticas públicas no reflejan los intereses de las
mujeres.
¿Por qué digo esto? Observemos, ¿Cuántas mujeres tenemos en
la cámara de Diputados? ¿Cuántas mujeres en el país a cargo de Municipios?
¿Cuántas mujeres han sido Presidentes de la República? ¿Cuántas mujeres figuran
entre las empresarias más exitosas en México?
Si partimos del hecho que nos muestra la neurociencia de que
el hombre y la mujer somos distintos en esquemas mentales, en percepciones y en
intereses, podemos darnos cuenta de lo importante que es para las mujeres que
nuestra voz, que nuestras opiniones sean escuchadas y atendidas. A pesar de
posturas radicales, la célula de nuestra sociedad es LA FAMILIA, lo que nos
lleva a la maternidad, a la forma en que apreciamos la vida, y cuidamos por
naturaleza a los hijos, haciendo familia, formando valores o antivalores,
enseñando en familia sobre respeto y amor vitales en toda sociedad.
La familia que hoy está en crisis, y que proyecta su crisis
a los social, a lo comunitario, en forma de violencia, de corrupción, de
delito.
Hoy la invitación es a ver el potencial que como mujeres
tenemos, la responsabilidad que esto implica, luchar por un lugar mejor para
vivir con nuestras familias, por la calidad de vida de nuestras familias.
Así pues, nuestra habilidad femenina de platicar, de buscar
acuerdos, de ser incluyente, del respeto a la vida, al medio ambiente, ésas
habilidades le hacen falta a nuestra sociedad. Y nos hacen ver el papel ausente
de la mujer en el ámbito sociopolítico.
Cabe aclarar que un aspecto importantísimo de
representación, de gestión de cambio, de proyección es el que podemos ejercer
desde nuestra vida diaria, en nuestras actividades cotidianas y éste punto me
parece muy relevante el papel que ejercemos como miembros de una comunidad,
como vecinas, como ciudadanas.
Mujeres demandantes, colaboradoras, críticas constructivas,
proactivas en lo social, son indispensables para fortalecer el tejido social,
para demandar se restablezca el estado
de derecho y que los tres poderes del Estado retomen el objetivo para el que
fueron creados y le dan su razón de ser.
EL SERVICIO PÚBLICO.