Con supuestas reuniones de evaluación al servicio de transporte urbano, las autoridades de la ¨Secretaría de Gobierno y la Dirección de Transporte han venido dorando la píldora a los usuarios para que llegado el momento se autorice el alza a las tarifas de transporte público “por necesidad”.De 6 a 10 pesos, cuatro pesos más por subirte a las unidades de cualquiera de los concesionarios; cuatro pesos más por seguir recibiendo los tratos déspotas de los choferes, por soportar los majones de brazos o de sentaderas que dan los asientos rotos; cuatro pesos más por dejar que tezarandeen los choferes que están atrasados en sus horarios.Son cuatro pesos más los que te quieren cobrar para seguir alimentando ese pulpo camionero que argumenta que el negocio ya no es negocio.Si así están las cosas, pues que lo dejen para que las concesiones se les otorguen a quienes sí saben de las enormes ganancias que representa un autobús urbano.Pero ni se imagine que eso va a suceder, al contrario ya se frotan las manos y empiezan a sacar cuentas para el futuro inmediato. Y no pueden dejar de aumentar las cuotas al pulpo camionero porque estos pagaron desde antes, en campaña los favores que esperan cobrar y con enormes intereses, pero a costillas del usuario.Un espacio de tiempo me tomé para buscar la relación de propietarios de autobuses urbanos y quedé enormemente sorprendido al encontrar nombres de funcionarios en activo, ex funciona-rios, diputados, y hasta lame botas de siempre que están enquistados con concesiones. Esto sin contar los presta nombres, porque eso de las con-cesiones de autobuses urbanos es igual a la delos taxis, solo políticos y líderes charros son los dueños. Pero menos mal si las unidades y el servicio fuera bueno, al contrario, abusando de su influencia lo único que hacen es engordar la polla con autobuses viejos, carrosas ambulantes en pocas palabras, y no hay quien los sanciones, porque el Director de Transporte Humberto Evia, primero que está más ocupado en ver dónde hace sus bisteques y, segundo, es un pollito pío en el grupo del poder.Ahora bien, vamos a tratar de ser generosos con las “necesidades económicas” de los concesionarios. El autobús tiene cupo para 42 pasajeros sentados. Si multiplicamos los 42 pasajeros por los 6 pesos del pasaje, estamos hablando de un ingreso de 252 pesos por viaje, pero si le agregamos las horas pico y le sumamos los 30 y hasta 40 pasajeros que viajan parados, estamos hablando de 500 pesos en promedio por viaje.¿Cuántos viajes da una unidad que sale de su depósito para su primer viaje a las 5 dela mañana y retorna a su central después de su último viaje a las 12 de la noche?.Si la unidad trabaja 19 horas (de 5a.m. a 24 hrs.) y realiza dos viajes por cada hora (uno redondo, es decir centro-barrio o colonia-centro)entendemos que en los 38 viajes el autobús no siempre va completo, pero si a esto le consideramos aquellos viajes en los que el camión transporta pasajeros para-dos, entonces estamos hablando de viajes completos. Luego entonces, si el autobús da 38 viajes de ida y vuelta, y tomamos un cupo completo de 42 pasajeros y lo multiplicamos por 6 pesos del pasaje tendremos un resultado de 252 pesos por viaje, que multiplicado por los 38 viajes del día, nos arroja la cantidad de 9,576 pesos que multiplicados a su vez por los 30 días del mes, nos arroja un total de 287, 280 pesos,por autobús.Si valoramos un mínimo de 10 unidades por concesionario o por línea, estaremos hablando de 2 millones 872 mil 800 pesos mensuales por concesionario. Pero como no estamos hablando de un solo concesionario y menos de una sola línea camionera, entonces haga usted su propia cuenta y verá que esto no es un negocio, es una mina solo con el precio actual, y que si le suben a 10 pesos el costo del pasaje, la cantidad se duplicará a 4 millones 788 mil pesos, trabajando la misma operación anterior solo que aumentándole los cuatro pesos que quieren subir. También hay que entender que el pulpo camionero no se limita a gastos de operadores, combustible, y refacciones. También se debe considerar y evitar los diezmos a los funcionarios tanto policíacos como a los altos mandos y supervisores de la Dirección de Transporte, así como a los supuestos supervisores de las mismas líneas porque si no es la coca cola, es el cigarro, o los 5 pesos por vuelta; las mutualistas y los pagos por abonos de los choferes así como los diarios de sus esposas y capillitas. Desde luego que los choferes, inspectores y demás fauna saben cuán-to les deja diario a los patrones cada uno de sus autobuses y por eso se auto regalan sus billetitos. Pero eso no basta para que los usuarios que reciben un servicio no de mala sino de pésima calidad tenga que cubrir un aumento en las tarifas,porque también si valoramos el gasto de cada trabajador, ama de casa, estudiante o simple-mente una familia al día por concepto de autobús urbano nos daremos cuenta que al final el único que resulta sangrado es el usuario y no se vale,porque tanto los funcionarios que se toman la foto con los camioneros para decir que “estamos estudiando posibilidades para el incremento de tarifas de 4 a 10 pesos ´que nos fue solicitado”deben de dejar sus flamantes camionetas cuyos gastos también son cargados a la bolsa de los ciudadanos, porque el sujeto que se dice funcionario no paga al otro zángano que dice es su chofer, ni paga de su bolsa la gasolina, menos paga su hielo, refrescos, cervezas, y demás golosinas que transportan en sus neveras en la parte posterior para cuando se le ofrezca al señor; ni tampoco paga estacionamientos. Para ellos todo es gratis y a costillas de los ciudadanos.Por ello no se debe permitir el alza a las tarifas,que el incremento se autorice cuando los funcionarios encargados de visar el alza dejen sus vehículos prestados a costillas de los ciudadanos y utilicen los camiones urbanos, mientras ellos no lo hagan entonces no pueden autorizar algo que desconocen, sería un abuso de autoridad y una traición al público usuario.
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